La palabra «miofascial» está compuesta por el prefijo griego myo («músculo») y el latín fascia («banda» o «envoltura»). Se refiere a la combinación del tejido muscular y la fascia, el tejido conectivo que envuelve y conecta los músculos y otras estructuras del cuerpo.
Andrew Taylor Still Como fundador de la osteopatía, Still ya reconocía la importancia del tejido conectivo, o fascia, en la salud general del cuerpo, a la que a veces se refería como un «giro fascial» a principios del siglo XX. Sostenía que las restricciones en la red fascial podían dificultar la capacidad de autocuración del cuerpo.

Aportaciones de otros investigadores
- Janet Travell: En la década de 1940, esta médica acuñó el término «miofascial» para referirse a los puntos gatillo miofasciales o «nudos musculares». La Dra. investigó cómo la tensión en la fascia (tejido conectivo) podía causar dolor en diferentes partes del cuerpo, desarrollando el concepto de «síndrome miofascial».
- Ida Rolf: En la mitad del siglo XX, esta bioquímica estudió en profundidad las técnicas miofasciales. Su sistema de integración estructural (Rolfing) se centraba en realinear la estructura corporal mediante la manipulación de la fascia.
- Robert Ward: En los años 60, este osteópata que estudió con Ida Rolf acuñó el término «liberación miofascial» (MFR por sus siglas en inglés). Junto con el fisioterapeuta John Barnes, son considerados los fundadores de la liberación miofascial moderna.
- John Barnes: En la década de 1970, este fisioterapeuta desarrolló su propio enfoque de liberación miofascial, destacando la importancia de aplicar una presión suave y sostenida para liberar las restricciones en la fascia. Barnes popularizó la técnica a través de seminarios en los años 80 y 90
- Andrzej Pilat publica un libro (2003) detallando un método específico de manipulación de la fascia, que combina las presiones sostenidas y los movimientos tridimensionales con los principios osteopáticos. Este método se ha convertido en una herramienta ampliamente utilizada en fisioterapia y osteopatía.
¿Qué son las fascias?
Las fascias son una red de tejido conectivo fibroso que envuelve y conecta todas las estructuras del cuerpo, como músculos, huesos, nervios y órganos. Sus funciones principales son dar forma y soporte, proteger, facilitar el movimiento y actuar como sistema de comunicación y transporte. Proporcionan soporte estructural, permiten el deslizamiento suave entre las estructuras y transmiten fuerzas y tensiones por todo el cuerpo.
Tipos de fascias:
- Fascia superficial: Se encuentra justo debajo de la piel y conecta esta con los tejidos más profundos.
- Fascia profunda: Es más densa y se encuentra debajo de la fascia superficial, rodeando los músculos (miofascia), los órganos (viscerofascia) y el sistema nervioso (dural).

Funciones principales de la fascia
- Soporte estructural y protección: La fascia da forma, estabilidad y protección a los órganos, músculos y otras estructuras corporales. Actúa como un amortiguador contra impactos y ayuda a mantener la integridad anatómica del cuerpo.
- Movimiento y transmisión de fuerzas: Permite que los músculos se muevan con eficiencia y que las estructuras se deslicen suavemente entre sí. Transmite las tensiones musculares a los huesos y facilita la movilidad de las articulaciones.
- Comunicación y nutrición: La fascia contiene terminaciones nerviosas que ayudan a la propiocepción y pueden influir en la percepción del dolor. También ayuda a la circulación de la linfa y la sangre, y nutre las estructuras circundantes.
- Adaptación y reparación: Es un tejido elástico que se adapta a diferentes formas y tensiones, aunque con el tiempo y cargas sostenidas puede volverse rígida y causar dolor. También ayuda en la reparación de lesiones.